Dicen qe Dios da de comer a todas sus aves, pero no pone la comida en los nidos… Si esta afirmación la comprendiera con toda su contundencia no habría necesidad de andar reclamando la mala suerte qe nos toca por momentos en el andar de la vida. Si tan sólo recordara más a menudo qe el perder es algo inevitable, en vez de maldecir usaría esas fuerzas de ira para hacer lo más decoroso posible el aprendizaje de la lección…
Cuando la estructura de los sueños, ilusiones, anhelos, metas y deseos se cae, es dificil volver a encender el motor y retomar el camino, pero la diferencia radica en cómo caer derrotado… Unos desafortunadamente se suicidan en cuerpo o en alma (para ambos casos es lamentable), otros confunden el realismo con el pesimismo y se estancan en generalizar los buenos y malos tragos, algunos -me incluyo- perdemos el tiempo en buscar por qés, tratando de armar rompecabezas incompletos y nos olvidamos de qe la vida sigue y vienen cosas mejores, siempre y cuando -insisto- aprendamos la lección…
Cuando la estructura se cae, lo más dificil, desgastante pero sensato es volver a construir, no hay otra forma para retomar la vida y encontrarle sentido, los problemas, sinsabores y decepciones ai estarán para tratar de amargarte la existencia, pero si no qieres darles el gusto de verte caido, entiende de una buena vez qe lo coherente es volver a empezar…